En tiempos de una precampaña única en la historia venezolana, en la que dos polos opuestos se disputan el futuro político del país, las opiniones y posturas quedan cada vez más marcadas. Por una parte, Hugo Chávez (no el PSUV, Hugo Chávez), un sector político con mucho poder, billete e influencias, pero con la gran debilidad de que no hay un equipo de trabajo que pueda sostener el llamado "Proyecto Socialista", ya que todo empieza y termina en el líder. En la acera de enfrente, un proyecto de Unidad, que en un proceso de primarias abierto dio como resultado la candidatura por consenso nacional de Henrique Capriles Radonski, un candidato de hablar moderado, que se sostiene en la necesidad de cambio de un gran sector de la población, más que en un discurso polarizante y de confrontación; todo esto apoyado por otros líderes políticos (por ejemplo Pablo Pérez, Gobernador del Zulia) y un montón de partidos políticos.